Apuntes sobre la catástrofe mexicana
MANUEL AGUILAR MORA
A continuación exponemos un conjunto de breves tesis sobre el momento actual de la crisis política mexicana con el objeto de iniciar la discusión de un diagnóstico completo y profundo de sus coordenadas así como de las formas que son necesarias para detener la catástrofe, reorientar el curso y crear las condiciones de un despertar combativo de las fuerzas de los trabajadores y sus aliados populares.
- Como en el caso del anterior gobierno foxista, de nuevo el gobierno panista de Felipe Calderón antes de finalizar su cuarto año de gobierno se prepara a toda máquina para garantizar una favorable sucesión presidencial en las elecciones del 2012. Este adelanto de la cita electoral del 2012 es el hecho determinante de la política de todas las clases. Para los trabajadores y el pueblo explotado y oprimido las condiciones en que se encuentran son muy
desfavorables debido a la ausencia de una alternativa política independiente, propia, representada por sindicatos, partidos u organizaciones populares, que pudiera representar sus intereses de clase tanto elementales como históricos.
- El grupo encabezado por Calderón está determinado a hacer todo lo que esté a su alcance por mantenerse en el poder, a pesar del desgaste estrepitoso evidente del mandato panista. Calderón actúa hoy menos como presidente de México que como el líder del grupo que mantiene el poder desde Los Pinos. Los cambios de su gabinete (del secretario de Gobernación y de la jefa de la oficina presidencial), los mensajes constantes de que Ernesto Cordero, el secretario de Hacienda es “el bueno” para sucederlo, la designación de Francisco Blake, un ilustre desconocido, como nuevo secretario de Gobernación, todos estos movimientos son claros ejemplos de que Calderón busca mantener un equipo de incondicionales rumbo a la cita del 2012.
- Los resultados de las pasadas elecciones del 4 de julio evidenciaron con creces sobre esta decisión calderonista de mantenerse en el poder a como de lugar. La alianza del PAN con el PRD en varios estados clave constituyó la carta más importante para lograr este objetivo. Los beneficios se vieron con evidencia en la victoria de la alianza que le arrebató al PRI tres estados suyos desde siempre: Oaxaca, Puebla y Sinaloa. En especial los dos primeros fueron dos triunfos contra dos odiados gobernadores del más rancio priismo. En Sinaloa, en cambio, fue la división del mismo PRI la que contribuyó decisivamente a su derrota. Aunque el PRI arrebató a los panistas las gubernaturas de Aguascalientes y Tlaxcala, y las presidencias municipales de Tijuana, Mexicali y Ensenada en Baja California y al PRD la gubernatura de Zacatecas, estos triunfos apenas lograron por poco mantener la delantera general priista en las elecciones de julio, impidiendo así el aplastante triunfo que triunfalistamente anunciaban los priistas. Las victorias electorales de la alianza PAN-PRD anuncian su casi segura continuación en las elecciones para gobernador en el Estado de México del 2011. Los resultados de estas elecciones mexiquenses serán cruciales para determinar el resultado de las elecciones presidenciales del 2012.
- Ante estos resultados que no refrendaron su previsión de victorias arrolladoras, el PRI es hoy el escenario de una intensa pugna interna de las corrientes que luchan por imponer su candidato para el 2012. Peña Nieto, el gobernador mexiquense, sigue siendo el mejor posicionado, pero contra él se alinean otros grupos, en especial el encabezado por el senador Manlio Fabio Beltrones y el ex diputado Gamboa Patrón. Beatriz Paredes sale dañada en su papel de terciar en la disputa principal de las facciones. En síntesis, la marcha priista por la reconquista de la presidencia de la República en el 2012 experimentó un bache que si bien no detuvo su impulso, logrando mantenerse en la primera fila, sí señaló de serios obstáculos para llegar a la meta deseada.
- La abierta traición de la dirección de Jesús Ortega (los Chuchos) en el PRD es el otro factor importante derivado de la puja de los dos partidos burgueses principales. El pacto del PRD con el PAN concebido por igual por Felipe Calderón y Manuel Camacho con el objetivo común de impedir “la vuelta del PRI”, es sin duda el acontecimiento con más consecuencias políticas en el seno de movimiento de los trabajadores y popular en general. Sin sus ropajes se ve al rey desnudo: “el partido de la esperanza” es hoy el aliado del partido de la derecha explícita, responsable principal del fraude que le arrebató la victoria electoral a AMLO y al propio PRD en el 2006.
- Las consecuencias del suicidio político del PRD serán enormes en el movimiento popular en los próximos años. A la confusión, desilusión y rechazo que en un principio está produciendo en el seno de las amplias masas populares que han seguido a este partido por más de veinte años, deberá seguir el esclarecimiento y la toma de consciencia de los factores fundamentales de la lucha de clases. La toma de consciencia de sectores de vanguardia primero y de los sectores masivos después, de la necesidad de dotarse de la organización y del programa que realmente defiendan sus intereses inmediatos y revolucionarios será el episodio siguiente. Ciertamente la traición de los Chuchos ensombrece aún más a corto plazo las perspectivas populares para el 2012, pero contribuirá también al sacudimiento de consciencias de amplios sectores populares que iniciarán la búsqueda y después la construcción de la organización popular democrática, independiente y revolucionaria que tanto se necesita.
- El primer político que ha declarado formalmente su decisión de lanzarse como candidato a la presidencia para las elecciones del 2012 ha sido Andrés Manuel López Obrador. Veinte días después de las elecciones de julio, ante un Zócalo repleto hasta el tope, mostrando la fuerza que tiene su convocatoria con los cientos de miles de participantes concentrado provenientes de todos los estados de la República y contando con el apoyo de sólo algunas franjas de los partidos de la coalición del PRD-PT-Convergencia, AMLO anunció a todos los vientos su candidatura presidencial para el 2012. Esta decisión era un hecho que ya se esperaba incluso muchos creían que iba anunciarse también la creación de un nuevo partido encabezado por él. En su proclama AMLO dio los ejes principales de su programa, un programa democrático radical que no ataca sin embargo los cimientos fundamentales de la estructura capitalista, ni su dependencia del imperialismo de EUA. Reivindica una ideología liberal juarista decimonónica y elude por completo hacer un llamado a los trabajadores para que se movilicen por sus reivindicaciones en un momento que los ataques de los capitalistas son cada vez más feroces. Un programa democrático y nacionalista que no se plantea el problema del poder. Aparte de las medidas que propone para lograr “una austeridad republicana” eliminando los escandalosos honorarios de los funcionarios de las capas altas del gobierno, AMLO no propone ninguna medida clasista para forjar a través de la consecución de la independencia y la democracia de las organizaciones de los trabajadores un bloque revolucionario que le dispute el poder a la burguesía, ni se plantea la ineludible lucha contra los amos capitalistas nacionales y extranjeros responsables fundamentales de la situación trágica actual del país. En cambio propuso una “política de amor no de odio” hacia todos los mexicanos, lo cual ha provocado que algunos de sus seguidores se hayan apresurado a deslindar esta actitud de la prédica cristiana de “poner la otra mejilla”.
- Un aspecto importante que destacó en el discurso de AMLO fue la completa ausencia de la mínima mención a la traición de los Chuchos, a su descarada alianza con el gobierno de Calderón y de su partido, ambos declarados antagonistas de AMLO. Ninguna crítica, ningún deslinde con la postura oportunista y negociadora de la nomenclatura perredista con la derecha oscurantista y violenta que representa Calderón. Esta postura no anuncia nada bueno para la causa democrática y nacional que AMLO aspira y dice representar y que ha predicado de norte a sur, de este a oeste en sus extensos y continuos recorridos por toda la República. Esta postura puede significar que AMLO espera contar con el apoyo de los partidos de la coalición del PRD-PT-Convergencia, aunque es del conocimiento público lo groseramente oportunistas que son las direcciones de todos ellos. Ya hay hechos que señalan que la dirección del PRD no está dispuesta de volver a lanzar a AMLO como candidato presidencial en el 2012, barajándose ya nombres de figuras “progresistas” (por ejemplo como Ramón de la Fuente, el ex rector de la UNAM) como posibles candidatos. Este comportamiento de AMLO ratifica lo que ha sido la trayectoria de López Obrador desde su ascenso como dirigente central del PRD: respetuoso de las normas electorales del régimen, abiertamente reformista dentro de la Constitución y confiando en que finalmente la clase dominante lo verá a él como un garante de la estabilidad social y líder responsable. La movilización que se prepara estará en función de los intereses principales del grupo de AMLO en la puja con el otro sector de la izquierda sistémica encabezada por Marcelo Ebrard, quien, como jefe de gobierno del DF, dispone de amplios recursos para impulsar su propia candidatura presidencial.
- Del conjunto de procesos que convergen en la catástrofe mexicana actual, es la guerra contra las bandas de narcotraficantes el hecho que acelera aún más la situación crítica. Precipita la crisis del “régimen de transición” al trasladar a las calles los escenarios de conflictos violentos entre los sicarios de los cárteles de la droga y las fuerzas represivas, en especial del ejército y la marina. Estos últimos han venido desgastando así rápidamente su aura de instituciones legítimas y garantes de la estabilidad social. Desde enero de 2007 hasta agosto de 2010 se contabilizaron en cerca de 30 mil las bajas de estos enfrentamientos armados diarios, lo cual permite prever que para finales de año la cifra se acercará a los 35 mil bajas, siendo un número importante de esos miles hombres y mujeres civiles caídos como consecuencia del fuego cruzado de los antagonistas armados. (Sólo como un elemento de comparación citemos el hecho que en el bloqueo a Gaza por parte del gobierno sionista de Israel iniciado en junio de 2006 lleva 2 mil muertos contabilizados) El ejército en las calles, por supuesto, ha escalado y recrudecido la represión pura y simple, una señal de la cual, aún tan pálida como es, lo constituyen los cientos de denuncias de la población en las comisiones y organizaciones de defensa de los derechos humanos contra los múltiples atentados violentos y arbitrariedades cometidos por las fuerzas militares contra la población. Esta guerra contra el crimen ha producido profundas heridas en el tejido social. Son los estados escenarios de las mayores confrontaciones sangrientas como Chihuahua, Michoacán, Sinaloa, Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas en donde más destaca este terrible impacto de la violencia e inseguridad de la vida cotidiana de los habitantes de a pie. Pero las nefastas consecuencias de estas pugnas son ya notorias en todo el país y tienden a amplificarse.
- Calderón ha apostado casi toda la política de su gobierno a esta carta y después de cuatro años el desgaste de su gobierno es evidente. Su fracaso reconocido prácticamente por una mayoría abrumadora de los sectores políticos y civiles del más variado tipo representa un hecho incuestionable. Sectores de la burguesía regiomontana, los dos monopolios televisivos con sus críticas insinuadas, grupos connotados de priistas como el de Miguel Alemán, amplias capas de la clase media y una parte considerable de su propio partido, con el ex presidente Fox como su portavoz más notable, se oponen a la política de Calderón, considerándola un desastre. La envergadura del fracaso de la guerra calderonista contra la delincuencia da una idea de la dimensión de la apuesta enorme del grupo en el poder y del desafío que debe superar para continuar en la cúspide. La ventaja a la que se aferra Calderón y su grupo es el apoyo de algunos de los grupos monopólicos más importantes a los cuales el actual gobierno les sirve banquetes de ganancias extraordinarias en la industria energética (tanto en el petróleo como en la energía eléctrica), en las telecomunicaciones, en los jugosos negocios de declarar en bancarrota, rescatar y después reprivatizar compañías como la Mexicana de Aviación, en la condonación de impuestos, en fin, en la puesta en práctica de una política económica totalmente a favor de los grandes capitalistas.
- Fundamental también para la apuesta calderonista en la sucesión presidencial del 2012 es el apoyo de Washington. El conspicuo servilismo de la política exterior mexicana es un factor que jugará destacadamente en los próximos años. Ciertamente a grupos fundamentales del poder en Estados Unidos les conviene la guerra de Calderón. Ella se inscribe fácilmente dentro de su plan de globalización imperialista y extensión de su influencia militar planetaria. La evolución del gobierno panista en su dependencia creciente de las fuerzas armadas lo emparenta con el aliado más estrecho de la política belicosa estadounidense en América Latina, es decir, el gobierno de Colombia, país que se ha convertido en la plataforma para la intervención y la agresión militar imperialista en el subcontinente suramericano.
- Ciertamente el crecimiento de las bandas y mafias de narcotraficantes en México se disparó en los últimos treinta años: hoy el poderío de estos grupos de narcotraficante sólo es superado por el de las mafias de Rusia y China. En la frontera norte hay un tráfico ilegal de dólares y armas que sobrepasa con mucho cualquier otro intercambio fronterizo similar en el mundo. El mercado de drogas estadounidense es el más grande del planeta y dicha frontera es una de sus puertas principales de entrada. Estos hechos explican la fuerza que han adquirido los grupos delincuentes vinculados a la droga. De hecho son ya un poder financiero que se ha ramificado por toda la economía nacional, y dicha influencia se infiltra en la política y, por supuesto, en los diversos niveles gubernamentales. Es la consecuencia natural de la decadencia social y moral de los grupos dominantes que salpica a amplias masas de la población de EUA y cada vez más de México mismo. Combatir esta plaga social sacando a las fuerzas militares de sus cuarteles es arrojar gasolina al fuego. Los sectores dominantes más reaccionarios comienzan a accionar las palancas decisivas del poder. Son ominosos los avances de políticas cada vez más represivas. Las violaciones a los derechos humanos por parte de los militares se han disparado. Arbitrariedades, detenciones y muertos como resultado de las intervenciones del ejército comienzan a ser cada vez más frecuentes. Representan el peligroso tránsito de un gobierno civil apoyado en los militares hacia un gobierno simplemente de militares, el cual surgiría cuando las necesidades de la crisis así lo exijan. Los últimos movimientos tácticos de Calderón muestran que, a pesar de su terquedad, sabe que está en una posición difícil y hasta ha declarado que está dispuesto a una discusión sobre la legalización de las drogas, a pesar de que al mismo tiempo insiste en que eso sería muy peligroso y prácticamente inadmisible para él.
- En esta situación nacional de catástrofe y decadencia, el panorama de las fuerzas populares, en especial de los trabajadores, no podía ser otro que el de resistencia, a veces de sobrevivencia, el de luchar y defenderse de la ofensiva brutal capitalista que arremete contra las conquistas de los trabajadores, sus salarios y el bienestar social, propinando golpes terribles que sacuden la confianza y la consciencia populares. Esta resistencia en el caso de algunos sectores ha llegado al límite. En el periodo transcurrido en el último año destaca como el acontecimiento más importante, preñado de consecuencias graves para los trabajadiores, el contundente y drástico golpe propinado en octubre del 2009 al Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) por parte del gobierno de Calderón. El sindicato más antiguo, nacido en 1914 en pleno ascenso revolucionario, organización insignia y de vanguardia del movimiento obrero y en los años recientes opositor firme de las políticas privatizadoras, en especial de la energía eléctrica, de los gobiernos neoliberales de Zedillo, Fox y Calderón, sufrió un descalabro de dimensiones colosales. La desaparición anticonstitucional de la compañía Luz y Fuerza del Centro por un decreto de Calderón destruyó prácticamente al SME: cerca de 30 mil miembros han aceptado la liquidación y muchos simplemente se han lanzado en la búsqueda de otro trabajo. Los 14 mil que siguen manifestándose y en la calle reclamando sus derechos han sostenido un combate muy desigual, cada vez más aislados. Esta resistencia de los sectores más militantes ha sido ejemplar, como lo demostró la larga huelga de hambre de meses sostenida en el Zócalo por decenas de ellos, huelga que se levantó precipitadamente sin que hubiera ninguna garantía de un logro concreto. Esto se debe a que esta resistencia ha estado dirigida por una dirección burocrática básicamente conciliadora, vinculada a los grupos políticos de los partidos burgueses, en especial de la izquierda sistémica: el PRD y el PT. La mayoría de los integrantes del viejo SME han aceptado su liquidación y el sector militante que resiste lucha, de modo tardío, por integrarse al CFE la cual se constituye en el “patrón sustituto”. La dirección encabezada por el secretario general Martín Esparza no preparó en absoluto al sindicato. Desde su inicio se destacó por su política desmovilizadora cuando desmanteló burocrática y autoritariamente al Frente Nacional de Resistencia contra la Privatización de la Energía Eléctrica que desde 1998 había sido un paraguas de protección muy importante para el sindicato. Al mismo tiempo se fue gestando una división interna que propició la perfecta situación para la intervención del siniestro secretario del Trabajo(?) Javier Lozano negándole la “toma de nota” a Esparza después de unas competidísimas elecciones. Y finalmente la dirección fue literalmente sorprendida por el golpe alevoso y traicionero del gobierno de Calderón que en una noche ocupó sin ninguna resistencia todas las instalaciones de la antigua empresa de LyFC. Después la gran movilización inicial que se dio contra la medida calderoniana fue canalizada por completo por los canales institucionales, apelando a la lucha legal emprendida por una legión de abogados muy bien pagados que demostraron hasta la saciedad la inconstitucional de la medida del gobierno, pero que se enredaron en los pasillos de los tribunales, incluidos los del mayor, la Suprema Corte, con el resultado final que todos los jueces rechazaron sus apelaciones y justificaron la desaparición de la empresa LyFC. La lucha de los trabajadores no se orientó ante todo, como debía haber sido, a buscar y encontrar la solidaridad popular y a convocar a la solidaridad proletaria de los demás sindicatos. En particular fue inaudita la ausencia de una política militante en la búsqueda de la solidaridad y el apoyo del SUTERM el otro sindicato electricista que agrupa a los sesenta mil trabajadores de la CFE. Igualmente escandalosa fue la actitud de las burocracias sindicales de la UNT, en especial del Sindicato de Telefonistas y del STUNAM, que abandonaron a su suerte a los miles de trabajadores del antiguo SME sin siquiera organizar un paro de una hora en su apoyo. Las consecuencias de este golpe serán grandes en el movimiento sindical y de los trabajadores en su conjunto, las cuales están apenas por verse en su enorme dimensión.
- Los mineros, los maestros y otros grupos de trabajadores son golpeados incesantemente. Los mineros de Cananea se defienden en las cuerdas contra la ofensiva del consorcio del capitalista Larrea y los de Pasta de Conchos siguen en su lucha por su dignidad y bienestar. Los maestros de Morelos y de otros estados se confrontan con la violencia de los charros y las autoridades que son sus aliados. Los grandes capitalistas en general no pueden quejarse de Calderón, y eso él lo sabe perfectamente y constituye el núcleo de sus movimientos para conseguir una sucesión a modo.
- El único triunfo importante que puede anotarse el movimiento popular es la liberación de los líderes del Movimiento en Defensa de la Tierra de Atenco. Este triunfo fue el logro de una ejemplar y constante campaña por su libertad emprendida por sus familiares y camaradas que encontró un eco y apoyo crecientes en amplios grupos de trabajadores, intelectuales y activistas que se movilizaron en México e internacionalmente, consiguiendo su liberación. Es una victoria que seguramente tendrá importantes efectos en la lucha de los habitantes de Atenco e incluso en los acontecimientos políticos de la lucha revolucionaria de los próximos años.
- Las vanguardias socialistas y en general los activistas sindicales y de trabajadores en general se confrontan a una situación muy compleja, plena de desafíos inéditos. Proyectos como el del Frente Unitario de los Trabajadores (FUT) y otros parecidos son el embrión todavía en gestación del nuevo movimiento popular y de los trabajadores que debe surgir para superar la situación a la defensiva actual. Resistir también es luchar, más que nunca esto es una verdad fundamental. México sigue deslizándose por una crisis económica que no tiene a la vista una solución cercana. La economía de Estados Unidos sigue estancada a pesar de los miles y miles de millones de dólares de los rescates a los conglomerados financieros. El desempleo es creciente y hoy regresan al país miles de trabajadores expulsados de EUA. La juventud (jóvenes entre 17 y 25 años) que ni trabaja ni estudia se calcula en ocho millones de personas. El desastre es nacional y es anunciado por intelectuales, académicos, periodistas, líderes y todo tipo de personajes. La catástrofe mexicana está aquí, vivimos con ella y tiende a expandirse en el torbellino de la descomposición social y decadencia humana ya mus profundas. La necesidad que nos obliga a salir de ella, sólo con métodos revolucionarios, es el mayor reto que tenemos todos aquellos que somos conscientes de ella y que analizamos la situación. Nos obliga al ejercicio más creativo de nuestra capacidad política y visión estratégica. No podemos fallar, no debemos fallar en esta hora oscura en que la toma de decisiones cruciales, previsoras y profundamente solidarias ha llegado.
México, D.F. a 13 de agosto de 2010 |