Liga de Unidad Socialista

Liga de Unidad Socialista es una organización marxista revolucionaria que ayuda al proletariado y sus aliados a abolir el mal gobierno.

¡Forjar un partido de la claclase trabajadora!

jJuramos vencer y venceremos!

 

 

 

Tesis sobre la situación sindical

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El presente documento presentado por el compañero Ismael Contreras es la resolución del Comité Coordinador de septiembre de 2007 sobre el trabajo sindical de la Liga de Unidad Socialista (LUS) que se presenta para su aprobación a la Asamblea Nacional del mes de mayo próximo

1.  La burguesía mexicana y el gobierno espurio de Felipe Calderón están lanzando una nueva embestida contra la clase trabajadora y sus sindicatos, consistente violación sistemática del sistema jurídico establecido en la Ley Federal del Trabajo, la  mutilación de  los  contratos colectivos de trabajo  o la cancelación de éstos.  

2.  Ofensiva enmarcada con pretextos jurídicos. Esta ofensiva del gobierno y la patronal  contra los trabajadores está basada en la figura jurídica de una supuesta  inviabilidad económica argumentando que las empresas no pueden  cumplir con los acuerdos pactados con los trabajadores, por lo que la patronal, con el apoyo de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (FJCA),   puede mutilar los contratos colectivos de trabajo. como sucedió con el contrato colectivo de la Asociación Sindical de Sobrecargos y Azafatas  (ASSA) con lo que   de facto redujeron el 35%  de salario de las trabajadoras  de este gremio. 

3.  Reorganización de las relaciones tradicionales del gobierno y el aparato priísta con la burocracia sindical agrupada en la CTM, la CROC, CROM, FSTSE  y  el Congreso de Trabajo. Esta reestructuración prácticamente anuló las funciones históricas del Congreso del Trabajo y de la CTM,  cuyo control corporativo de los trabajadores, permitía a los burócratas sindicales negociar diputaciones, senadurías, gubernturas u otro tipo de puestos públicos. Para menguar la hegemonía histórica de los aparatos sindicales se  fomentó  el fortalecimiento de centrales menores como la CROC y  se promovió la división de la Federación de Sindicatos de la Federación FSTSE. El producto de la recomposición obrero- patronal ha llevado a una crisis de representatividad  de los sindicatos y de liderazgo de las burocracias sindicales con sus representados los trabajadores.

 La patronal y el gobierno ya  no tendrán que modificar la Ley Federal del Trabajo (LFT), les bastará declarar la  inviabilidad económica para destruir las  conquistas laborales.  Las autoridades saben que de imponer  la contrarreforma a la LFT  podrían encontrarse  con la  protesta de los trabajadores, por lo que  éstos obligarían a los burócratas sindicales a manifestar su inconformidad  y a  formar un frente común que indudablemente echaría  atrás los intentos de modificación de dicha ley, lo cual   ha sucedido en otras ocasiones. Por tanto, con esta figura de inviabilidad económica, la burguesía y el estado estarán en condiciones de ir enfrentando a los sindicatos de manera aislada, uno por uno para destruir su  contrato. De esta manera  dividirán   a los trabajadores y avanzarán en la  imposición  de la flexibilización y precarización laboral.                                      

4.  Campaña neoliberal política e ideológica contra el mundo del trabajo. Los patrones y el gobierno tienen una poderosa arma para destruir las prestaciones  laborales, que los trabajadores hemos ganado  a lo largo de décadas y que fueron  otorgadas para compensar  los bajos salarios y lo reducido de los mal llamados aumentos salariales.  Recordemos que en múltiples  ocasiones, debido a que los sindicatos se quedaban aislados en su lucha por sus demandas salariales no se podía romper el tope salarial; por lo que a los burócratas sindicales no les quedaba  otra opción que  negociar alguna que otra prestación, mismas que la clase patronal y el gobierno, en contra de su voluntad, otorgaban. Las prestaciones que algunos sindicatos alcanzaron, son hoy consideradas por  los ideólogos de la burguesía, como privilegios  que tienen que ser destruidos. Argumentan que  en nuestro país existen  trabajadores privilegiados, los cuales tienen una gran cantidad de prebendas como los trabajadores del  IMSS, del magisterio,  las universidades, los electricistas de Luz y Fuerza del Centro, de Pemex y en general todos los trabajadores del estado (los mal llamados “burócratas”) sean del nivel federal o estatal. Las prestaciones y los “altos salarios” que, según  estos analistas de los patrones, reciben algunos grupos de trabajadores van en detrimento de los derechos del resto de los trabajadores del país. Arguyen que los trabajadores y sus sindicatos   imponen condiciones insostenibles para la economía del país. 

5.  La estrategia de la división. Una estrategia más del estado ha sido la de dividir a los grandes sindicatos nacionales de industria como ha venido sucediendo con  el sindicato minero.  Otra forma de minar la resistencia de la clase trabajadora es obligar a las dirigencias  a aceptar pactos locales con los gobiernos estatales o sectores de  la patronal, v. gr. los casos en que el SNTE se ha visto obligado a negociaciones locales.

6.  Ataque al régimen de pensiones y jubilaciones. El Régimen de Jubilaciones y Pensiones (RJP), constituye uno más de los blancos más importantes de  la  política del estado contra el nivel  de vida  de los trabajadores, al cual quieren disminuir aún más. Esto explica la continua agresión del gobierno La  modificación de la Ley del ISSEMYM y la Ley del   ISSSTE  son  ejemplos de ello. La política de los patrones y del gobierno incluye el aumento del número de años laborales  a todo el conjunto de la clase trabajadora, al mismo tiempo que promueve el traspaso de los  fondos de pensiones y jubilaciones de los trabajadores  a la iniciativa privada.     

7.  La subrogación de servicios en las empresas privadas y en las instituciones públicas. Ésta es otra de las formas que tiene la burguesía para precarizar el trabajo y con ello minar la base de los trabajadores  sindicalizados. En escuelas, universidades públicas y privadas, en el IMSS, en las dependencias gubernamentales las plazas vacantes  se cubren con trabajadores contratados por empresas privadas que proporcionan el servicio requerido. De tal manera que estos trabajadores no son contratados por la institución en donde laboran,  por ello no están sindicalizados y no cuentan con las  prestaciones y las condiciones laborales de los trabajadores sindicalizados. Con este tipo de contratación se promueve una menor membresía de los sindicatos, con el fin de que  éstos pierdan fuerza y presencia política.     

8.  La cancelación de plazas vacantes. Esta es otra forma más que la burguesía está utilizando para imponer la precarización laboral; pues además al reducir la planta laboral no se reduce la carga de trabajo a realizar. Los trabajadores  en  activo son así obligados a realizar las labores que hacían  quienes dejaron las  plazas vacantes. Los trabajadores, se ven sometidos a mayores cargas de trabajo, experimentando un mayor desgaste, incrementando su fatiga, profundizándo su fatifa, aumentando los accidentes de trabajo, etc. Pero el salario sigue  siendo el mismo.

9.  Crisis del movimiento sindical. No obstante, hay que reconocer que los trabajadores también se encuentran en una profunda crisis debido a que el  movimiento sindical  no ha podido construir una dirección consecuente con los intereses de la clase trabajadora, pues muchos de los dirigentes que al inicio se destacan como luchadores sociales y sindicales consecuentes terminan claudicando y de manera oportunista se pasan  a las filas gubernamentales o de la patronal.

10.  La corrupción existente en el seno de la burocracia sindical dirigente. Ésta ha sido la justificación para que los intelectuales del régimen lancen demagógicamente una  campaña en contra de los sindicatos. Argumentan que los sindicatos reciben millones de pesos mensuales, los cuales son utilizados de manera corporativa por los dirigentes sindicales, por lo que es necesario que la patronal y el gobierno intervengan en los asuntos económicos y políticos de los sindicatos y se le de facilidades a la patronal para otorgar estas prestaciones. Es verdad que en nuestros sindicatos existe una gran corrupción originada por su burocratización  y que en efecto, los recursos arrancados a la patronal con la movilización de los trabajadores, son usados, en gran medida, en beneficio de los charros sindicales y sus allegados. Sin embargo, esto no es una justificación para que la patronal intervenga en nuestras organizaciones; ya que, de permitir que tengan injerencias en nuestros sindicatos, se les otorgaría mayor poder a los patrones. Este ataque en contra de la corrupción sindical, por parte de la burguesía, en esencia va encaminado a que la opinión pública considere que los sindicatos son los culpables de que la economía no se desarrolle adecuadamente.

11.  La campaña en contra de los contratos colectivos y de  destrucción de los sindicatos, se combina con la otra campaña de represión del estado en contra de los trabajadores sindicalizados  y contra quienes se oponen a sus políticas de flexibilización laboral. Ahora cualquier trabajador que proteste, es considerado un delincuente y  sometido a una maraña de  procesos jurídicos, todo ello con el fin de amedrentar a los demás trabajadores para que no protesten.

12.  Las burócratas cómplices. Estas acciones del estado le dan mayores facilidades de maniobra a los burócratas sindicales, pues argumentan que hay que aceptar las condiciones laborales impuestas por la burguesía o de lo contrario se pierden plazas  o se cierra la empresa.

13.  La tendencia de la burguesía y del gobierno consiste en aumentar el  surgimiento de llamados sindicatos blancos y la firma de contratos de protección. Esto significa que los trabajadores no cuentan con  ningún mecanismo de defensa. Los sindicatos blancos son una mera simulación de organizaciones sindicales, que en el momento de constituir empresas los patrones, con el contubernio de los charros, fundan a espaldas de los trabajadores. La burguesía manipula a su conveniencia a los supuestos representantes sindicales  y  controla a su antojo las cláusulas del contrato de trabajo. Este tipo de contratación se conoce como contratos de protección. Los sindicatos blancos y los contratos de protección hacen imposible que  los trabajadores participen en los procesos fundamentales de la vida de la agrupación; pues  ésta no tiene reuniones y los dirigentes ni siquiera son conocidos por los trabajadores, por lo que todas las acciones se efectúan a espaldas de ellos. En México, nueve de cada diez contratos colectivos de trabajo son de protección por lo que millones  de trabajadores no tienen quién los represente en realidad. 

14.  Las acciones emprendidas por la burguesía en contra de la clase trabajadora no se aplican mecánicamente. La movilización de  los trabajadores  es un factor determinante para que esta ofensiva sea frenada y los planes patronales fracasen. La embestida del capital en contra de los contratos colectivos de trabajo tendrá, tarde o temprano, la respuesta de los trabajadores. Grandes movilizaciones de éstos prepararán las condiciones para que se llegue, después de muchos combates, a la huelga nacional. Ante esta perspectiva es necesario prepararse. La participación de  los socialistas en los sindicatos y agrupaciones obreras es fundamental,  porque es ahí, en los sindicatos donde debemos llevar el  programa de la revolución socialista, pues sólo la participación de los trabajadores garantiza  el derrocamiento del régimen capitalista y el establecimiento  de un gobierno obrero y campesino.

15.  La resistencia de los trabajadores pasa por la lucha por la democracia e independencia sindicales pues sólo con esta lucha los trabajadores podrán   sacudirse la nefasta casta de burócratas. Con esta lucha fundamental  se avanzará en la formación de una central sindical unitaria que dirija y organice las luchas de los trabajadores para revertir el aislamiento en que los actuales líderes charros tienen a la clase trabajadora.

El Frente Unitario de Trabajadores (FUT), es una   instancia que está promoviendo la creación de esa central que necesitan los trabajadores mexicanos para impulsar el  programa  de la  clase trabajadora.  El FUT en este momento está constituido por un grupo de trabajadores de diversas organizaciones sindicales comprometidas con la creación de esta organización. Estamos seguros que el FUT es un embrión de esta central,  por ello los socialistas  tenemos que impulsar dicho organismo. Esto no implica que dejemos de participar en otras instancias organizativas  de lucha social y política. Debemos plantear la necesidad de que el FUT participe como tal en los diversos foros y frentes de resistencia y de lucha.  

En la Liga de Unidad Socialista (LUS), estamos seguros que la agresión de la burguesía y el  estado representado por Felipe Calderón y su equipo, en contra de los trabajadores de ASSA, IMSS, mineros  etc. ocasionará grandes movilizaciones en contra de estas políticas lo que significará la oportunidad de participar activamente con la clase  trabajadora para rechazar las contrarreformas neoliberales y sentar las bases para de los triunfos futuros de la clase trabajadora

Unidad socialista #51 (descargar PDF)

Cuales la posición de los revolucionarios ante el PRD. Debate entre Jose Luis Hernadez Ayala(SME) y Jaime Gonzalez(LUS)

Exigimos la presentación con vida y en libertad de los detenidos-desaparecidos del EPR; Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez. Así como de todas y todos los presos políticos y desaparecidos del país.

¡Vivos se los llevaron vivos los queremos!

Unidad socialista 51

 

dsfs