Liga de Unidad Socialista

Liga de Unidad Socialista es una organización marxista revolucionaria que ayuda al proletariado y sus aliados a abolir el mal gobierno.

¡Forjar un partido de la claclase trabajadora!

jJuramos vencer y venceremos!

 

 

 

La vieja izquierda entre fetiches y espejismos.

Regresar

Alberto Bojalil Soto

Publicado en Umbral, No.17, octubre 2000        

Un fantasma recorre a la vieja izquierda en sus diversas agrupado nes: el fantasma de la agonía, de la burocracia, de los fetiches, de las falsas ilu­siones y del oportunismo. Izquierda a tono con la modernización neoliberal de múlti­ples emblemas y de distintas agrupaciones que va tras el voto útil para sacar al PRI de Los Pinos, hecho que se le revierte como bumerang. O la izquierda que no se define ante las elecciones de la burguesía; o la vie­ja izquierda que prefiere transformaciones cupulares en donde se pacta hasta con el PRI, que busca el botín de las prerrogativas corruptoras, que sustenta aparatos parasita­rios que buscan autoperpetuarse negocian­do con la derecha y legitimándola, izquier­da que solapa el ofrecimiento de franquicias electoreras a quienes las puedan pagar, que dilapida esfuerzos de los militantes de base que se encuentran con mayor claridad en los múltiples frentes de lucha, izquierda sólo de nombre y de membretes que desplaza a su base, ésta si de izquierda y la cambia por burócratas; con políticas que desprecian y tiran al drenaje a los mártires de cientos de resistencias populares. Esta Izquierda que se vende y usufructúa con los movimientos populares y que es entrecruzada, atravesa­da y parapetada por sus múltiples contra­dicciones; izquierda auto atrapada en la posmodernidad del régimen capitalista mexicano que busca fantasmas y de sus males sólo culpa al "fenómeno" Fox en medio de su fracaso.

VIEJA Y NUEVA IZQUIERDA

Izquierda aparente con "cuadros" que se aparecen cada ciclo electoral, llevando a la tragedia a miles de militantes honestos a quienes devoran los que privilegian pues­tos por encima de las movilizaciones, de la autonomía y de la gestión democrática po­pular. Partidos que se apoderan de espacios de quienes si les importa la lucha y los transmuta por chambas, izquierda que no está en los sindicatos, ni con ellos, ni tam­poco en las calles. "Progresistas" con nulos o reducidos compromisos respecto a Chiapas y a la educación pública (con ex­cepción de sus bases que se ven maniatadas por carencia de congruencia) ya que ello se le quita tiempo a las intrigas de la corte y a la colocación dentro del sistema; aparatos que no se mueven respecto a la defensa con­tra las privatizaciones, despolitización, inmovilismo y colaboración de clases que desorientan en momentos decisivos de la lucha. En síntesis, abandono y corrimiento de fines y principios programáticos y estra­tégicos en aras de perpetuar el club de los partidos estatales que premia millonariamente a sus fieles seguidores. Vieja iz­quierda que avala el consenso de Washing­ton dando paso sin chistar a una salvaje concentración y acumulación de capital en la iracunda y perversa carrera del capital financiero internacional. Vieja izquierda de espejismos que buscó y ya encontró su crisis.

El penoso andar tras el fango de la iz­quierda posmoderna...O su aprendizaje en la morgue donde yacen intelligentzia, Nomenklatura y burocracia estalinistas.

 

Mientras la miseria se acumula a lo lar­go del país, al tiempo que las transnacionales avanzan megafusionándose, centralizando y concentrando riqueza, mientras los mun­dos de la salud, educación, electricidad, energía y laboral se someten al acoso del imperio de las finanzas; mientras el campo, colonos, mujeres, minorías y la juventud se abandonan a su suerte y se fragmentan las posibilidades de lucha y de propuesta en las fábricas, en el ejido y en la ciudad, en ese mismo lapso en que el PAN capitalista neoliberal viene al rejuego de recomponer y recambiar al aparato y al sistema dentro de acuerdos de cúpulas que se aprovecha­ron de la insurrección electoral popular, existe una vieja izquierda e "izquierdistas" que tímida y en su profunda crisis le tien­den puentes y caravanas a la derecha pripanista en aras del viejo panfleto de "opo­sición responsable", de añeja raigambre y cuña blanquiazul, que busca gobernabilidad inmediatista para la burguesía, puentes que los aíslan del plantearse la lucha por la legi­timidad y por las aspiraciones populares en las batallas históricas de largo plazo. Mien­tras el poder del capital, como una pesada lápida de exclusión y de miseria, reina so­bre la mayoría, sobre los trabajadores y las clases subalternas existen formaciones sociopolíticas que ocupan el lugar de la iz­quierda en un sitio que les interesa sólo para el lucro. Con acciones dignas de la crónica de una muerte anunciada, afortunadamente esta izquierda aparente se desgarra en sus miserias y en su estirpe.

 

SUPERAR EL ANACRONISMO

El fetichismo que esta izquierda hace de lo electorero, dándole propiedades que no tie­ne para transformar la realidad y que trasla­da al sistema y al parlamentarismo acotado dentro de un régimen bonapartista que se camufla ahora con caudillos de sangre azul que gobiernan, al igual que siempre, con y para amigos dentro del capitalismo de los compadres, estilo los Roberto Hernández, amigo por conveniencia al igual de Zedillo que de Fox para presentes y futuros resca­tes de su banca. Esta izquierda que no ima­gina nuevas rutas que la saquen de la co­modidad del presupuesto ya que la mueven de la foto, entrampada en los oleajes de sus mares del espejismo que proyecta, que la pintan como moderna y que en realidad solo demuestran su obsolescencia y caducidad; izquierda sin disciplina militante, con casi ausencia de formación política que se edu­ca en los privilegios, la burocratización y los iluminismos, que aborrece a sus mejores cuadros y dilapida la energía de sus ba­ses. Esta izquierda que sigue sin aprender las lecciones y, al más puro estilo de las mañas tradicionales, usa pretextos y tácti­cas similares a las priístas después del 2 de julio y sin debatir intensamente y con todos lo sustancial, saca conclusiones equivoca­das y, por lo tanto, no puede entender la rea­lidad, ni su realidad. Es una izquierda que pisotea la utopía.

 

Después de la caída del muro de Berlín a derribar el muro del régimen del salinismo a la Fox.

 

Recuperar la historia y la esperanza, re­tomar los movimientos y tradiciones de avanzada, que empezaron hace mucho, des­empolvar a la utopía y revalorar a los mili­tantes y luchadores de izquierda armándo­los con el análisis y la iniciativa; superar lo contestatario, discutir profundamente el sig­nificado del hartazgo popular contra el PRI y el hecho histórico de su caída, entender desde la izquierda ¿por qué el PAN? Reto­mar la dinámica, la dialéctica, analizar al marxismo sin el fardo de la suciedad suplantadora y burocrática estalinista y sin iluminismos ni doctrinismos nos permitirá comprender en su cabal dimensión la com­plejidad de la situación abierta el 2 de julio y aprehender y saber que desde allí y desde las debilidades de la clase capitalista y de la irrupción de electricistas, de mujeres que luchan contra el oscurantismo de las leyes antiaborto panistas, desde las resistencias a la modificación a la Ley Federal del Traba­jo y respecto al IVA y el RENAVE y que lucharan contra todos los tributos por venir que el nuevo Bonaparte foxista impondrá para quitar carga al capital y gravar al con­sumo. Reflexionar que desde la articulación de las luchas de los indígenas con los de­más movimientos y desde las batallas de los trabajadores contra la burocracia y el corporativismo sindical, batallas que hay que apoyar y promover, e igualmente actuali­zarse desde las luchas de los consumidores ante el escándalo del deterioro de su nivel de vida; todo ello es para la izquierda la oportunidad que puede reconstruir una sa­lida autónoma que inaugure un proceso de gestión y control popular sobre el Estado, la política y la vida, que sea fuente de ini­ciativas que la redimensionen.

UNA IZQUIERDA SIN LASTRES

Olvidar la colaboración de clases, no con­fiar mínimamente en Fox, nuevo jinete de recambio que monta el mismo viejo caba­llo de un régimen que desde el 82 sólo bus­ca reciclar, afinar y maquillar sus métodos, artificios y los fines de una camarilla que, aunque ahora reciclada, es la misma. Ello implica no fiarse en lo absoluto de los se­ñores del capital, verdaderos ejecutantes del tinglado, amigos de Fox y de priístas, fi­nancieros que aprovechan la nueva refac­ción del mismo régimen y del arraigo de las instituciones octogenarias que mantienen su fuerza ajustándose al nuevo amo. Todo ello nos impone no imitar ni reproducir las prác­ticas del sistema y si plantearnos la cons­trucción de una salida popular que renueve las etapas del proceso que inaugure sin in­ventar falsas salidas, que se tenga confian­za y que sepa que la lucha por el paraíso cuesta, no se regala y que ante ello no se claudica, ni se precipita con falsas salidas.

 

Son ya siglos construyendo el futuro de la izquierda. La historia de la sociedad co­menzó hace un buen tiempo la edificación del porvenir y de la esperanza humanas en las luchas, en La Comuna, en las fábricas, en los libros y aunque temporalmente este horizonte fue confiscado, escamoteado y usurpado y aún a pesar de que el pripanismo ha interrumpido la verdadera revolución mexicana, la izquierda sin lastres puede plantearse en serio el aborto del capitalis­mo y de su modernidad neoliberal (aunque de paso en Guanajuato fundamentalistas y foxistas se acaben de fastidiar).

 

¿O prefieren los militantes combativos y honestos morir dignamente en la esclero­sis de sus aparatos burocráticos en donde la segura victoria para los oportunistas ente­rradores de la izquierda aparente consuman la defunción con mortajas jugosas y usu­fructuarias? La salida compañer@s y camaradas, ya no es por allí.

 

Unidad socialista #51 (descargar PDF)

Cuales la posición de los revolucionarios ante el PRD. Debate entre Jose Luis Hernadez Ayala(SME) y Jaime Gonzalez(LUS)

Exigimos la presentación con vida y en libertad de los detenidos-desaparecidos del EPR; Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez. Así como de todas y todos los presos políticos y desaparecidos del país.

¡Vivos se los llevaron vivos los queremos!

Unidad socialista 51

 

dsfs